qué es el botox

Bótox: qué es y cómo funciona.

Todos hemos oído hablar del botox , también conocida como Toxina Botulínica. Es uno de los tratamientos en medicina estética más populares y al que recurren un mayor número de personas que desean realizarse algún “retoquito”. Pero, aunque todos tengamos una idea general sobre ello, no son tantos los que realmente conocen a fondo en qué consiste esta técnica y de dónde proviene.

¿En qué consiste realmente el botox?

Cuando nos referimos al botox, estamos haciendo referencia a una marca comercial. De lo que hablamos realmente es de la toxina botulínica. Se trata de una neurotoxina que elabora una bacteria y cuya capacidad de parálisis muscular aprovecha la medicina estética para hacer desaparecer arrugas de expresión o surcos antiestéticos de la piel.

Este tratamiento se realiza mediante pequeñas infiltraciones en la capa superficial de la piel. Se realiza con una aguja muy fina en las zonas en las que el especialista considera oportunas para lograr el resultado deseado.

Tiene muchas ventajas, que es lo que lo hace tan atractivo tanto para hombres como para mujeres. Todos desean verse más bellos y evitar en la medida de lo posible los efectos del paso del tiempo en su aspecto.

¿Cómo funciona la Toxina Botulínica?

Además, no requiere ni de intervenciones quirúrgicas ni de anestesia, siendo prácticamente indoloro. La aguja con la que se inyecta es tan fina que apenas se aprecia molestia.

Otra ventaja es su rapidez. Es tan rápido de efectuarse que en menos de 10 minutos puede estar totalmente terminado. Esto hace que podamos seguir con nuestra rutina casi de inmediato y sin que se note nada, pues si aparecen algunas rojeces en la zona tratada, pueden camuflarse con maquillaje.

Cualquier edad es adecuada para realizarse este procedimiento. No es necesario esperar a tener una determinada edad, y tampoco un momento del año concreto. No se conocen efectos adversos o reacciones más allá de esas pequeñas molestias temporales.

Y, contrariamente a lo que se pueda pensar, el botox no elimina la expresión natural de la cara. Solamente relaja el músculo temporalmente sin afectar al sistema nervioso ni muscular. De esta forma se consigue que, un par de días después de su infiltración, esta toxina haga su función. Se vuelven invisibles las patas de gallo, las arrugas de la frente o de la parte del entrecejo.

Los efectos suelen durar aproximadamente 6 meses. Por tanto, con realizarse esta técnica un par de veces al año será más que suficiente. Eso si, siempre atendiendo a las indicaciones del experto en medicina estética.

Efectos secundarios del botox.

Los efectos secundarios que pueden aparecer, siempre de tipo local y suelen ser:

  • Dolor en el punto de inyección.
  • Edema local y eritema.
  • Pequeño hematoma en la zona de inyección.
  • En algunos casos puede aparecer leve cefalea transitoria que remite con un analgésico.

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